A 100 años de la inauguración de su Edificio Propio:
En 1915 comienza a funcionar la escuela Normal “Manuel Leiva” en el local en que se ubica hoy la escuela Casado. La nueva institución era un anhelo de la sociedad casildense que se vio realizado gracias al esfuerzo de docentes, autoridades políticas y educativas.
Tras una década de fructífero trabajo, en la que se consolidó como una firme oferta educativa con gran arraigo en la comunidad, se decidió que debía tener su propio edificio.
El deseo venia de unos años atrás ya que la comisión de vecinos Pro Adelanto del Departamento Caseros, había presentado, ante las autoridades provinciales, el proyecto de dotar a la escuela normal de un edificio propio en 1923.
En nota realizada por el periódico La Voz del Pueblo, el secretario de la Municipalidad, Miguel Della Cella, declaraba que, en diálogo con el Gobernador de la Provincia, este le manifestó su intención de construir el edificio de la escuela. Solo se esperaba que la Comisión Administradora del Empréstito, autorizara los planos para comenzar la obra.
En noviembre se coloca la primera piedra del nuevo edificio, que se construiría en terrenos donados para tal fin por la compañía de tierras de la sucesión Carlos Casado.
Este acto inaugural nos depara, al menos una curiosidad. No se invitó a la directora ni al personal de la escuela. Más curioso aún porque el acto se realizaba en el marco de los 50 años de la fundación de la Villa, que se conmemoró ese año tomando como fecha de fundación el 11 de noviembre de 1873.
No tenemos más datos del porqué de la omisión, sí podemos agregar que las autoridades locales pertenecían al radicalismo y que dos años atrás, las autoridades provinciales, también radicales, se habían enfrentado en un fuerte conflicto gremial con los docentes santafesinos y que los de la Normal habían participado con convicción en esa lucha. Quizás esa pueda ser parte de la explicación.
Con respecto a la obra, sabemos que en 1925 se trabajaba intensamente.
Otro hecho interesante que nos depara el proyecto edilicio y la expectativa que causaba en la ciudad es un artículo de La Voz del Pueblo fechado el 9 de abril de 1925, es decir un año antes de la inauguración, en el cual se llamaba la atención de la población y de las autoridades sobre la imperiosa necesidad de levantar las vías del FCCA que atravesaban la ciudad por lo que hoy es bulevar Lisandro de la Torre.
Era un viejo litigio que la municipalidad tenía con la empresa y que el diario, en un todo de acuerdo con las autoridades comunales, fogoneaba alegando que “si hasta ese momento era peligroso tener que cruzar las vías cuando se necesitaba ir al otro lado de la ciudad, ahora que decenas de niños y adolescentes deberían cruzarla a diario, se hacía urgente la clausura del ramal.” A pesar de esto, el litigio demoraría casi una década más en resolverse.
Iniciado 1926, la expectativa general estaba puesta en el nuevo edificio. Se esperaba que se inaugurara con el inicio de clases pero no sucedió. Incluso se tuvo que desmentir el rumor de que el edificio se usaría para nuclear otras escuelas primarias, dejando a la Normal sin edificio.
Finalmente, la escuela se instaló en su edificio propio el 7 de abril de 1926. Según la crónica: “cuenta con 6 salones de estudio más 8 en la planta alta. Una sala para la dirección, otra para la regencia y una más para secretaría. También tiene espacio para biblioteca, museo escolar, sala de experimentos y un amplio salón de actos. Por supuesto tiene agua corriente, baños y patio.”
Pese a la alegría del momento, el diario anota algunas deficiencias como: “que el piso sea de tierra y no de mosaicos, al igual que la vereda que no es de ese material sino de ladrillo, que los cielos rasos sean de una calidad inferior y que no tuviera rejas para resguardo de los niños.”
La razón de estas deficiencias es que el presupuesto inicial de la obra era de $190.000 pero luego se lo redujo a $150.000.-
Como no podía ser de otra manera, se rescata lo soberbio del nuevo edificio y la importancia de la obra en general.
En síntesis podemos decir que la escuela Normal creció en poco tiempo, se hizo acreedora a su propio edificio y su construcción atrajo el interés de la comunidad, las autoridades políticas, educativas y la prensa desde su concepción.
Prof. Hugo Miori